Algunas cosas que de niño me hicieron llorar

Publicado el 10 agosto, 2009 por Julio César Ruiz

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Adán, Eva, la Serpiente y la Manzana

Automáticamente, en el mismo instante que me divorcié, la Iglesia, Católica, Apostólica y Romana me excomulgó. Justo, cuando se supone que más necesitaba de Dios.

La excomunión y el Pecado Mortal

Cuando leemos una noticia advirtiéndonos que excomulgarán a alguien o a grupos de humanos, sin lugar a dudas, estas formas de decir, al menos, suenan amenazantes. Estas son técnicas, que ha utilizado por siglos la Iglesia Católica, sin mucha explicación, pero decididamente, con el afán de controlar o someter.

Pero, como si fuera para ellos, un ángel negro, o una bruja que hay que quemar en la hoguera, me pregunto, si hago algo, no registado en sus Santos Vademecum, verdaderamente… ¿qué me pasa?, ¿qué sobreviene sobre mí?, ¿qué me espera?

Las consecuencias de la/s desobediencias podrían ser éstas:

1.- Quedo a la deriva para que cualquier Satán me haga Suyo.

2.- Me pierdo de conocer las Bellezas, la Libertad, y el Esplendor del Paraíso Terrenal.

3.- Sobreviniere en mí la Condena de no ver nunca más a Dios.

4.- En casos graves ir al infierno recubierto de amianto para pasarme siglos sin consumirme.

5.- Desperdicie la Salvación de mi Alma, la que a partir de ese momento irá de modo errático, buscando en el Final del Camino, el Encuentro con calamidades, mentiras, pecados, y aquellas amenazas, que me daban pesadillas cuando era niño, tales como:

a) El Duende.

b) El Familiar, un Perro sarnoso que arrastra una cadena y asusta a los campesinos.

c) La Boa Maldita, una víbora inmensa que tragaba a los niños que se hacían pis en la cama.

d) El tragasables cuyas acciones siempre nos las ocultaban detrás de un cartel que decía: “No hacer ésto en casa”.

e) Comer las uvas con semillas y que me salga una planta en la panza.

f) Ver la Luz Mala que asola los caminos por las noches.

g) La Cigüeña de mierda que nunca pude ver cuando los tiró a mis hermanitos por la chimenea.

h) Adán en bolas al lado de Eva suplicándome que coma una Manzana y yo retrocediendo y mintiéndole que me da acidez para no pecar.

i) Peter Pan ya viejo, con mucha barba y con artrosis, reconocible sólo por la plumita que cuelga del sombrerito verde.

j) Los Reyes Magos despreciando la comida para los camellos que le ponía en una lata cuando era niño y que de tanto andar se ven cansados, flacos y escaldados.

k) El Ojo Grande del catecismo que nos enseñaba que Dios vive en el Cielo en la Tierra y en Todo Lugar, verdadera mortificación de mi adolescencia por temor a encontrármelo en el baño, en un árbol o bajo las colchas.

l) A una tal María con siete niñitos aferrados a su falda, con una pancarta que denunciaba que hace como 2.016 años fue secuestrada por una banda de 12 barbudos, por haberse negado a decir que era Virgen.

m) A un tal Judas, con una bolsita de cuero, llena de monedas de plata, diciendo que el Jefe de la Guardia Romana, se la había plantado para inculparlo, pero que él se suicidó por que no daba más del dolor de muelas.

Si éste es el Dios que tanto deformaron, torturaron, y maltrataron para subsistir por siglos como la Institución Más Exitosa de la Humanidad, afligiendo a la gente y asustando a los niños, con amenazas, mentiras, tabúes, calamidades y plagas, para influir en sus voluntades realmente…estamos en el Horno…perdón…en el Infierno y allí, en ese Lugar, ya no hay cuento que valga, menos aún si llegamos desnudos.

Escribió Julio César Ruiz