La castración química vs la vacuna contra la perversión

Publicado el 29 junio, 2010 por Julio César Ruiz

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jeringa

La castración química es ineficaz y a este tipo de delincuentes los hace más violentos

Pederastas/ Violadores

LA CASTRACIÓN QUÍMICA ¿resuelve la cuestión?

La solución definitiva

Llama la atención como los pedófilos, han logrado abundante apoyo internacional, a nivel social, a nivel político, y porque no a nivel religioso, (video) en todo el mundo.

Cuando algún desprevenido escucha en los medios casos de abusos de niños, se pregunta por qué, qué es lo que los puede atraer o excitar sexualmente de una nena de dos años y hasta de bebés a este tipo de seres humanos.

En realidad la verdadera “excitación” o “goce” les provienen del estímulo que les provoca el sufrimiento de la víctima y el despliegue de poder que realizan sobre ella.

Recordemos que la castración química, se refiere a la inhibición de la hormona testosterona, y su menor producción, lo que equivaldría, en el caso de una persona normal, el menor interés sexual.

Esta es la controversia fundamental. Los médicos, a toda costa explican cómo mermar el deseo sexual, del pedófilo, cuando en realidad, su interés no es éste, sino la perversión.

Debe comprenderse que el pedófilo no es un enfermo, sino un perverso. Es decir, comprende absolutamente la criminalidad del acto que ejecuta, y no está llevado a ello, por ningún tipo de afección física ni psíquica. Cuando lo tratamos como enfermos, automáticamente lo excluimos de la imputabilidad penal, ya que de ninguna manera, el Derecho, podría condenar a una persona por falta de salud.

Es deci, no utilizan sus genitales, como estimuladores sexuales, sino como elementos, que causan dolor, en todos los aspectos a la víctima, y con ello, tienen la posibilidad de desplegar su poder ante ella.

El “temor, el “asco”, el “desinterés social” o simplemente la creencia que “eso le pasa sólo a otros” dificulta conocer con alguna profundidad cuestiones relativas a este tipo delincuentes, sumamente peligrosos, por su destreza para someter a los más pequeños, la mayoría de las veces, en las propias narices nuestras.

Otro aliado del pedófilo, es la “serenidad” que adquirimos, cuando pensamos: “si a mi hijo le pasara esto, yo a ese lo mato”.

Este modo esquivo de ver la realidad de estos agresores hacen posible la formación de creencias equivocadas en la población y en autoridades tan representativas y emblemáticas como el presidente francés, Nicolas Sarkozy y sus ministros, que entienden se resuelve el problema, instalando un sanatorio especializado en castración química.

Veamos, si esto, es posible, con todos los elementos que poseemos en la actualidad.

¿La cura del pedófilo?

Si se intentara colocarlo bajo algún tipo de tratamiento, desde el comienzo tropezaremos con algunos inconvenientes, que serán imposibles de resolver a su favor:

1.- La ciencia médica, a través de la psiquiatría nos dice que la mayoría de los pedófilos vuelven sistemáticamente a reincidir.

2.- Los pederastas por la aberración de la conducta contra pequeños, no consiguen ser atendidos por profesionales, lo que significa un impedimento más para la “cura” que se pretende y para el caso que se llegara a determinar que ello fuera posible.

Existen pederastas que luego de cumplir la condena han efectuado rogatorios judiciales para seguir presos o para que los amputen.

3.- La castración orgánica: Implica retirar uno o varios órganos o miembros del cuerpo, por lo que ningún médico quería realizarla y ningún Juez, autorizarla.

c.- La castración química: Precisa, para conservar su efectividad, que el delincuente acepte voluntariamente el tratamiento. Dado ello, cada seis meses, deberá concurrir a un profesional que le aplique una inyección, “inhibitoria” del deseo sexual. (Recordemos, merma de la testosterona)

Esta dependencia de la cura, en la voluntad del delincuente, deja a la sociedad, librada al interés y deseo del agresor, por cuanto, con la aplicación de hormonas de efecto contrario, podrá, cuando desee, morigerar o extinguir la droga inhibitoria, por la cual primariamente había optado.

Atendiendo a la motivación que los promueve, el pedófilo, siempre que pueda, y le quede alguna posibilidad mecánica en su cuerpo (un dedo, por ejemplo) estará en condiciones de agraviar a una criatura.

La castración química debe ser aceptada por el delincuente, lo que lleva a colocarnos en una situación extraña, en donde frente a un delito, deberemos preguntarle al delincuente si quiere o no que se le aplique una pena.

No me imagino un policía por la ventanilla de mi auto, aclarándome que pasé un semáforo en rojo, y si quiero que me aplique una multa.

Entonces, a qué niños, niñas y adolescentes sí, podemos proteger fácilmente

Los abusos sexuales de niños, en un 95% se dan dentro del seno de su propio hogar. Los mayores agresores sexuales son sus adultos referentes, esto es padres, abuelos, hermanos, tíos, primos y allegados.

Esta situación torna prácticamente imposible que el niño pueda ser tratado psicológicamente, cuando ha sufrido la agresión sexual, dada la dependencia obvia del pequeño, con el propio abusador para conducirlo para ser asistido al consultorio de un profesional. Recordemos que generalmente el abusador, es el dueño de la casa, el titular del alquiler de la vivienda, el que provee los alimentos y el mantenimiento general de la familia.

Repitiendo para fijarnos este concepto, sobre que, si el 95% de los niños, niñas y adolescentes son abusados dentro del seno familiar y por sus propios adultos referentes, podemos decir, sin temor a equivocarnos, que en la Argentina, nadie contiene a los niños abusados y el gobierno nacional no ha hecho nada para ello.

Hemos visto algunos casos, contados con los dedos de una mano, en donde madres, que salen a defender su prole abusada, terminan siendo maltratadas por sentencias judiciales, que desestiman la demanda a pesar de certificados médicos que lo constatan y hasta ADN con semen que hemos presentado en juicios en Tucumán, en casos que nos tocó patrocinar so pretexto de haber creado una parodia para separarse de sus maridos.

LA SOLUCIÓN

No podemos tener expectativas en que ni los funcionarios ni los gobiernos sucesivos, cuidarán a nuestros hijos. Nosotros como padres, somos los únicos que podemos y eficazmente, por ello, proponemos para que estén alertas y no caigan en situaciones como las que describimos con una solución pequeña, pero profundamente efectiva.

Recree conversaciones directas con sus hijos sobre artículos como éste, por ejemplo. Dígalo sinceramente, sin temor. Enfrente la temática de la manera más simple que encuentre. No tenga temores, sus hijos le tienen confianza y usted los conoce lo suficiente como para hablarles de la manera más tierna que usted encuentre para hacerse escuchar.

Cuénteles que hay pedófilos, por el mundo, que sienten atracción sexual con los niños y que pueden estar cerca de ellos amenazándolos. Dígales que la amenaza consiste en presionarlos para que no cuenten a nadie lo que les hacen. Esto no se trata de andar dudando del mundo, pero, por las consecuencias graves que puede conllevar, es mejor tener cuidado y atención.

Ningún pedófilo que ande cerca de su domicilio, podrá resistir que este tema se converse delante de él, y de los niños y menos de un modo tan frontal como usted ha decidido hacerlo.

Eso es todo. Usted acaba de instalar en la cabeza de sus niños, un sistema de protección que está relacionado con la destrucción del silencio. El convenio de silencio, que logra el pedófilo con el niño, es lo que le permite iniciar sus acciones de abuso, cuando ya lo ha elegido como víctima.

Expreseles a sus hijos que ante cualquier duda que tengan pueden hablar con su papá o su mamá y que no sientan culpa por ello.

Por el contrario, si ellos aprovecharan esta ocasión para contarle un “secreto” que le propusieron, no se asuste, entable una conversación calma con ellos, escúchelos, reconózcale sus dichos y consulte a un profesional.

No confíe en los miembros de la Iglesia cuando los mande a cumplir ritos religiosos. Mejor acompáñelos. Recuerde que la Iglesia católica está siendo observada en todo el mundo por la gran cantidad de sacerdotes pedófilos que la habitan. Recuerde siempre, que el pedófilo siempre para actuar necesita paz, serenidad, fe en que él es una buena persona, amable y fundamentalmente amorosa con el grupo familiar. Es esa confianza, el soporte de sus aberraciones.

Toda esta información fue concebida a partir de la experiencia en la lucha contra la pornografía infantil que llevan adelante voluntarios de la Fundación Adoptar y tiende a mantener la dignidad, la integridad y la vida de cada niño.

Escribió Julio César Ruiz

Mendoza: duras críticas a la castración química

28/07/10 La experta española que asesora a la Provincia está en contra de la iniciativa.

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Eva María Jiménez González -Directora el Instituto Forense de Granada

El método de la castración química a violadores, que insiste en aplicar el gobierno de Mendoza, Argentina, fue cuestionado y descalificado por la misma especialista española contratada para capacitar a los profesionales que aplicarán el plan en esta provincia.

“No estoy de acuerdo con la castración química porque puede exacerbar la violencia física del abusador hacia la víctima”, dijo Eva María Jiménez González, quien dirige el Instituto Forense de Granada y aplica un programa que en poco tiempo ha logrado reducir en un 90% los casos de reincidencia de condenados de delitos sexuales en España.