Adopciones irregulares o tráfico de bebés

Publicado el 28 febrero, 2011 por Julio César Ruiz

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Cuándo nos consultan sobre los inconvenientes, vicios o peligros de gestionar desde Argentina, la adopción de un niño extranjero, le proponemos hacer la siguiente reflexión:

Si usted, con los tribunales a 10 cuadras de su casa, donde está el expediente de adopción que ha iniciado, tiene muy poca posibilidad de conocer su estado y depende por supuesto de visitas continuas o la contratación de un abogado para que lo procure, ¿se imagina lo que sería, ese tramite radicado en Rusia, o en algún lugar del mundo?

Hemos tenido argentinos, que nos han relatado que incluso han tenido que viajar, en el último tramo del proceso y cuando llegaron, le modificaron las condiciones y el precio que se había pactado. No se olvide, que en general en la mayoría de los países la adopción está en manos de agencias privadas.

A propósito de ésto, lea esta noticia y luego, saque sus propias conclusiones.

 

Adopción internacional

Adopciones irregulares o tráfico de bebés

¿Adopciones irregulares o tráfico de personas?

Cuando se falsifica un documento como el Certificado de Idoneidad, no podemos hablar de adopción sino de tráfico de niños.

La policía se ha incautado de sellos falsos de distintas comunidades –

Estos días los periódicos y los informativos se han hecho eco de la noticia del desmantelamiento de una red que falsificaba la documentación necesaria para iniciar un proceso de adopción. Sin excepción, los periodistas y los columnistas hablan de adopciones “irregulares”, lo que puede llevar a confusión.

La palabra “irregular” se utiliza para calificar algo que no es usual “su retraso es muy irregular” o que tiene defectos “es una superficie irregular”. También para las excepciones que se salen de la norma “un verbo irregular”. Cuando se falsea o se finge una adopción mediante la falsificación de la documentación pertinente, no podemos hablar de adopción, ni siquiera añadiéndole la coletilla de irregular.

Cuando pensamos en la adopción como un modo de fundar o ampliar una familia, se nos olvida a veces que por encima de todo la adopción es una medida de protección de la infancia, regulada por las leyes nacionales e internacionales. La Declaración de los Derechos del Niño y las leyes españolas señalan que el niño privado de familia tiene derecho a la protección del Estado, y una de las medidas de protección que pueden aplicarse es la adopción En esta labor de protección, la administración tiene la obligación de comprobar que el hogar al que lo va a entregar es adecuado.

El Certificado de Idoneidad garantiza precisamente que los adoptantes no son psicópatas ni pederastas, y que pueden responder de forma adecuada a las necesidades del niño. Por eso, ningún juez (ni ruso ni español) puede otorgar a una familia la responsabilidad que adoptar supone sin que antes se haya emitido el correspondiente Certificado de Idoneidad.

Cuando un ministerio homologa un título universitario falsificado, no tenemos un médico “irregular”, sino un impostor y un fraude. Cuando un juez dicta una sentencia en base a una documentación falsificada, no es una adopción irregular, sino tráfico de niños.

Escribió Julio César Ruiz