(Video) ¿Biometría?… Señora la hicieron errar una vez más

Publicado el 30 noviembre, 2011 por Julio César Ruiz

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Lanzamiento del programa de identificación biométrica

Ministerio de Seguridad de la Nación Argentina

Vemos juntos el video de la presentación y luego analizamos sus palabras

Por Decreto 1766/2011 el día 25.11.2011, el Poder Ejecutivo Nacional, creo, lo que ha dado en llamar Sistema Federal de Identificación Biométrica para la Seguridad (SIBIOS), que tendrá por objeto, según dicen la identificación de personas por rastros patronímicos y biológicos personales.

Se refiere, a la identificación de una persona por algún aspecto físico como huellas digitales, iris del ojo, etc. En palabras más simples, es la individualización a través de alguna huella física, pero de manera computarizada.

Al presentar este sistema, en un video de más de 20 minutos, entre otras cosas, la Sra. Presidenta dijo:

“Quería hacerlo obligatorio, porque sólo hay 10 millones de identificados. Pero el ministro del interior temió el colapso del sistema, razón por la cual lo haremos gradualmente y en dos años”.

Análisis

Faltando identificar más de 30.000.000 de ciudadanos,  no puede cursarse una mera invitación de adhesión a las provincias, como la misma Presidenta lo duda en la presentación, por cuanto sustenta, el éxito de una norma de tremendo  interés público, según el criterio de los creadores del programa, en la voluntad de cada gobernador.

Es como que se propusiera, por ejemplo, que a partir del primero de enero, la mayoría de edad se logra a los 17 años y no obligue, sino tan sólo invite a las provincias a que se sumen.

La falta de unanimidad de incorporarse a la norma, provocaría, la partición jurídica del país, en tantos territorios como medidas de no adherir declare cada responsable provincial, lo que generalizaría una obsolescencia de leyes penales, civiles y procesales sin precedente en el Derecho Argentino, ya que los habitantes serían o no mayores de edad según el lugar en donde vivan.

Si la idea fue evitar el colapso de los sistemas cibernéticos, debemos advertir que la tecnología ha evolucionado de tal manera, que estas situaciones ya no ocurren, prueba de ello, es el reciente llamamiento masivo a renunciar a los subsidios sobre luz, gas y agua, que ni siquiera se pensó, iban a provocar tamaña calamidad, a pesar de no haber sido programada con la anticipación de dos años, que el ministro calcula en esta oportunidad.

Tampoco ocurre esta situación, a pesar de los millones de modificaciones que se realizan en los padrones en las 48 horas anteriores a las elecciones y hasta el mismo día de la emisión del sufragio en todo el territorio nacional.

Luego de ello, la Sra. Presidenta, explica en qué se usará el sistema diciendo:

“Servirá para generar datos en tiempo real de los nacimientos, evitar los delitos de sustracción de identidad, combatir la trata de personas e identificar víctimas de todo tipo, además de otros usos estadísticos y de seguridad”.

Analicemos si lo que le hicieron decir a la Sra. Presidenta, concuerda con la realidad de estas pretensiones:

A)     Para datos en tiempo real de los nacimientos.

a) Para contar con datos en tiempo real, previamente, se debe proveer de la aparatología de última generación, a los nosocomios que atienden partos, a fin de que puedan estar incorporados a las exigencias del tiempo real que se propone.

b) Todas las regiones donde no hay energía eléctrica, telefonía o internet, quedan excluidas.

c)  Si todos los lugares públicos, donde hay nacimientos,  tuvieran toda la tecnología, se deberá pensar cómo se identifican los partos realizados en el domicilio de la madre, en consultorios privados, o en las casas de las parteras y matronas, cosas absolutamente imposible de controlar, a menos que se opte, por la concientización de las mamás, cuestión que este decreto, en ningún lugar propone.

d) Si tomáramos tan sólo dos ejemplos de cómo sustraen las mafias los recién nacidos en los hospitales públicos, observaremos que el sistema SIBIOS, que es la antigua detección por huellas digitales pero informatizada, de nada sirve, veamos:

 Caso en que no registran a la parturienta en mesa de entradas de hospitales. Como la mujer que va a parir no ingresó al nosocomio, obviamente en ese lugar, no habrá madre, pero sobrará un bebé, el que el sistema SIBIOS, podrá registrarlo como nacido del comprador o el apropiador.

Caso de cambio de bebé por cadáver en el momento del parto. El SIBIOS, identificará por un lado el cadáver, a no ser que se lo conserve como NN, para utilizarlos en otros casos en que los padres exijan ver los restos. Luego de esta operación, observamos que el bebé “vivo” sobra, el que se lo podrá ingresar al sistema SIBIOS como nacido de los compradores, o simplemente, no lo registrarán, si es para exportación.

Finalmente, el sistema SIBIOS, queda en manos de los traficantes, de la misma manera, que en la actualidad, manipulan las huellas digitales, completando este acto delictivo, con el otorgamiento de partidas de nacimiento emitidas por los Registros Civiles o Juzgados de Paz, si el precio pactado lo incluye.

Si advertimos que estos grupos mafiosos, están conformados en un 90% por empleados y  funcionarios públicos, la continuidad del tráfico y la trata de bebés, está asegurada, toda vez que el sistema SIBIOS, tan sólo suma la extracción de la prueba de modo computarizado en vez de manual.

 B)      Para combatir la Trata de Personas

a) Dado que el sistema SIBIOS, tan sólo suma la identificación por configuración de rostro, al actual sistema de huellas digitales, no se entiende, para qué o cómo podría mejorar la actual identificación de una persona  víctima de trata, ya que, ante su ausencia, la prioridad es su liberación y no su identificación. En este caso el SIBIOS la identificará cuando se haya logrado su libertad, si ello llegara a ocurrir, por lo cual, hasta ahora, no se a observado su capacidad de prevensión.

b) Para el caso de individualización de cualquier tipo de víctima el sistema SIBIOS, tampoco aporta nada, toda vez, que si está viva, es susceptible de ser identificada por el exitoso e indiscutible sistema universal de huellas digitales y de encontrarla muerta también. Podría en casos muy particulares, sumar alguna referencia a la identificación por maxilares o piezas dentales, ante cadáveres, siempre que el esqueleto no esté desfigurado, ganando tan sólo el resultado de cambiar la odiosa forma de embarrarse los dedos, con la simple colocación de un captador computarizado.

Por último, recordemos, con una sonrisa en el rosto, la presidenta dijo

“Esto va a posibilitar que cada padre salga de la nursery completamente seguro de que la niña o el niño es su hijo y así evitar el tráfico de niños, que es uno de los males de esta época”.

Con esta frase termina demostrando, la Sra. Presidenta, que la están asesorando de un modo inadecuado, escondiéndole, la verdadera solución del problema. Por ello y por mucho más, con todo respeto, queremos dirigirnos a ella, diciéndole lo siguiente:

Señora Presidenta:

En orden a la ascendencia que tienen sus palabras como Primer Mandataria, no debería aconsejar a los padres que se relajen, durante el nacimiento de sus hijos. Por el contrario, deben estar más atentos que nunca, cuando ocurre el evento, para que no se los roben o se los cambien por otro pequeño, como se puede escuchar, periódicamente en los medios de comunicación.

El fracaso esencial del SIBIOS es que los traficantes no pasan por estos sistemas de control por que son delincuentes Señora. Es un sistema, que registra tan sólo a personas con voluntad de identificarse, o identificar y por naturaleza, los delincuentes no lo usan, por cuanto la viveza los hace advertir, que terminarían presos.

El sistema SIBIOS es gatopardísmo Señora, cambiar algo para que nada cambie, como la estupidez que hizo el Gobernador de Santiago del Estero, Gerardo Zamora, llevando las oficinas de los registros civiles al hall de los hospitales, cuando como es obvio, tan sólo la gente de bien usa esas oficinas, que los delincuentes ni conocen y casualmente por ello son facinerosos que compran y venden bebés. Señora.

Estas medidas la ridiculizan social y políticamente y en la misma magnitud de la irresponsabilidad que se supone, tiene un presidente al no hacerse cargo del tráfico humano, en el gobierno de cualquier país.

Si usted nos permitiera señora, con todo respeto, queremos decirle, que esta desgracia humana, que se desarrolla en tres fábricas de bebés que hay en nuestro territorio, se resuelve con firmes decisiones políticas de su parte, para aplicar la única y verdadera solución, que consiste en las siguientes acciones:

Ir a buscarlos en sus casas a los delincuentes, juzgarlos y encarcelarlos. No hay nada que temer, ya que usted viene a ser la Jefa Administrativa del 90% de ellos, ya que son empleados y funcionarios públicos, dependientes de los gobiernos provinciales donde están  radicadas las fuentes de comercializaciones de criaturas y que cuentan además, con la venia política de los funcionarios nacionales que conocen en detalles todo lo que pasa.

Lo único que tiene que hacer Señora, es tomar la decisión de que en la Argentina, a sus espaldas no se venden personas.

Hagalo, del modo que sea, sin calcular el costo político que tenga que pagar.

Usted puede ser la artífice de un cambio de paradigma, que el catolicismo se encargó de perpetuar entre las comunidades pobres, como es que los niños se crían mejor con familias pudientes.

Aquellas mujeres, a las cuales les arrebatan sus hijos, por imitar su carácter, género y personalidad, quizá aprendan a luchar por sus recién nacidos, lo que les ayudará, a sacarse de encima el estigma de aquella madre, del Rey Salomón, que prefirió  entregar su hijo, para que no lo partan en dos pedazos, o en el caso de las nuestras, para que no los maten, el hambre y la desnutrición.

Si aún no la hemos convencido sobre este sistema, que la hicieron firmar, observe el video que le mostramos a continuación, en donde una pareja conocida por usted, se ríe científicamente y burla en cámara, el sistema de control biométrico

 Los Cazadores de Mitos y el sistema biométrico

Escribió Julio César Ruiz