Informe oficial pro-pederasta contra dos nenas de 9 años

Publicado el 28 noviembre, 2012 por Julio César Ruiz

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Gabriela Buabse Directora del Cuerpo de Investigaciones Fiscales - Salta - Argentna

El escándalo sacude por estos días a los tribunales salteños, luego de conocerse el informe que casi justifica el accionar de un chófer de un transporte escolar denunciado por manosear a una nena de 9 años. El mismo, fue presentado por esta mujer de nombre Gabriela Buabse, ante la Fiscalía Correccional Nº 7, en su calidad de Directora del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF).

Entre otras cosas, en el escrito, Buabse expresa:

“Finalmente puede decirse que no se muestra como niña, sino que se ubica más bien en un lugar de mujer, mostrando un cuerpo desarrollado que puede llegar a ser objeto de deseo”. Esa es la caracterización a la que llega el informe tras la denuncia del padre de la menor.

La historia comenzó el 13 octubre de 2011 cuando un padre, en representación de su hija de 9 años, denunció al propietario del transporte escolar que la llevaba al colegio porque, dijo, luego de retirarla le pidió a la menor que se siente a su lado, “la tomó de la mano y le pidió que se parara y al hacerlo le tocó la cola, las piernas y los pechos”. Agregó que, “en otras oportunidades, el chofer intentó besarla en la boca”.

Días más tarde, otro padre de una nena de 10 años hizo una denuncia similar contra el chofer porque “hacía pasar a la niña al asiento de adelante, le agarraba la mano y le tocaba la pierna izquierda”. Sostuvo que la chiquita le sacaba la mano, “pero que el hombre insistía y volvía a manosearla”.

En marzo de este año, la fiscal María Gabriela González formuló la acusación correspondiente contra el propietario del transporte escolar por abuso sexual simple (dos hechos), por considerar que se habían reunido los elementos de convicción suficiente para impulsarla y solicitó al juez Correccional y de Garantías que se tenga por requerido el juicio oral y público contra el imputado.

En el proceso de investigación, el CIF entrevistó a las víctimas, a compañeritas de las dos nenas y a sus padres, y llegaron a la conclusión de que “el chofer “tiene buen concepto por parte de la mayoría de los entrevistados”.

Y agrega que “por otra parte y siguiendo el análisis de las menores entrevistadas, se pudo observar que con las que tuvo conflicto son de una fisonomía diferente a las demás niñas, presentan una contextura más desarrollada que las demás”.

Según Buabse, la chiquita de nueve años, una de las dos víctimas, “se muestra como una niña extrovertida y desenvuelta” y “relata los hechos sin mostrar signos de angustia… ni sentimientos de culpa”. Y agrega que “no se muestra como una niña, sino que se ubica más bien en un lugar de mujer, mostrando un cuerpo desarrollado que puede ser objeto de deseo”.

Nota de la Fundación Adoptar

Los antecedentes de este tipo de opiniones que consideramos pro pederastas son varios y graves:

– La Iglesia Católica, a través del Obispo de Tenerife  dijo: “Hay menores que desean el abuso e incluso te provocan”

– Un miembro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación Argentina, llamado Eugenio Zaffaroni en su fallo sobre un abuso sexual cometido el día 22/08/1987 por Julio E.  Tiraboschi, contra una nena de 8 años en el edificio de calle Alberdi 2149 de Buenos Aires, expresó: “Si hay oscuridad no hay abuso sexual”, ya que fue el pene fue inctroducido en la boca y no en la vagina, hecho, que de ninguna manera provocó la ruptura de la virginidad y en la oscuridad, por lo que la nena no se percató de lo que ocurría.

En el caso de Salta, Gabriela Buabse, treinta días de firmar su informe pericial, fue ascendida, por el gobernador de esa provincia, recuerde este nombre: Juan Manuel Urtubey.

 

Juan ManuelUrtubey gobernador de Salta

 

Nosotros, los argentinos, como padres …tenemos muchas cosas que pensar y tomar decisiones para terminar con este tipo de personajes, que a la luz del día, emiten dictámenes, informes u opiniones pro-pederastas, sin que hasta ahora, nosotros ni lo advirtamos, ni hagamos nada para terminar con ellos.

Escribió Julio César Ruiz