Los príncipes y reyes que matan

Publicado el 18 noviembre, 2013 por Julio César Ruiz

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Nadie podría negar que ésto...es una familia

Nadie podría negar que ésto…es una familia

Muchas personas dicen que nuestra organización no debiera opinar ni criticar en contra de los actores políticos porque somos una organización no gubernamental, pero esto es ineludible, ya que ellos, con sus decisiones definen el ejercicio del derecho, la economía y la calidad de vida de cada Pueblo que gobiernan.

En ese contexto, una de las cuestiones que es prioritaria plantearse es ¿qué tipo de personas elegimos para que administren los derechos de todos?.

Si bien el hombre, como ser superior ha utilizado a los animales para pruebas científicas, lo ha hecho, en la mayoría de los casos, cumpliendo protocolos internacionales, en salvaguarda de la ética y la dignidad de los animales, de los que manipularán los cadáveres y de la propia Sociedad como testigo y como beneficiaria de dichos resultados.

Pero, hay personas que terminan con la vida de otros sin razón y por ellos los llamamos homicidas, pero me pregunto y le pregunto, cuando ese hombre dispuesto a cegar una vida sin motivo, es político o funcionario….¿cómo se llama?.

No considero que debamos diferenciar entre la muerte violenta de una persona o de un animal, toda vez que en ambos casos el agresor precisa para provocarla, aplicar el mismo grado de fuerza, destreza y pasión, para unos como para otros.

Todos los protagonistas de estas imágenes, han sido o son políticos, funcionarios públicos, príncipes o reyes en quienes hemos confiado alguna vez, por siempre  o desde siempre, que asuman la administración de nuestras vidas de nuestra salud y patrimonio y es allí donde se encuentra la importancia de saber ¿quiénes son? y ¿que sienten cuando matan?.

Director de turísmo de España se coloca en la cabeza los testículos de un siervo que acaba de matar

Director de turísmo de España se coloca en la cabeza los testículos de un siervo que acaba de matar

Cuando se discutía el tipo de gobierno que se iba a instaurar en la naciente República Argentina, San Martín dijo que el mas adecuado era el de una monarquía y en esa función proponía que sea un cacique autóctono, el que la ejerciera. Ante las críticas furiosas de los políticos de la época el héroe fundamentó sus expresiones diciendo que  no hay un hombre más ético que un Cacique o un Rey, ya que los valores éticos y morales que los guían, son el Imperium que los habilita para conducir a sus Pueblos de manera exitosa. Veamos el caso de este rey contemporaneo.

El Rey Juan Carlos de España desde joven se interesó por el “deporte” de matar

El Rey Juan Carlos de España en el año 2011, en una caza de elefantes en África, poco antes del tropiezo que le costó una cirugía de cadera

Como usted no lo sabe ni manipula armas, les muestro cuál fue el estado de salud del rey y cuál es la artillería que utilizó para matar sus presas…haga clic en el video.

El beneficio del arrepentimiento es que resulta agradable para los oídos del que lo escucha, pero jamás logrará ser la condición de la sanación del daño que provocó, con el agravante que siendo rey, el perjuicio cae como reguera de polvora sobre sus súbditos, aunque no estén dispuestos a aceptarlo o no lo hayan merecido.

¿Y en Argentina?…¿hay personajes con éstas características?

Si alguien nos dijera …¿y por casa cómo andamos? también tenemos casos de políticos que matan animales y por tener la responsabilidad de conducir nuestra nación, debemos preguntarnos: ¿Qué piensan cuando matan?.

Recuerde que terminar con la vida de un animal o de una persona es lo mismo, ya que para provocar el deceso, se precisa idéntica descarga de violencia.

El gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli, ¿qué piensa cuando mata?

El gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli, ¿qué piensa cuando mata?

En Tucumán 

Por último el caso de José Alperovich, el gobernador más corrupto que recuerde la provincia de Tucumán.

Mientras en su territorio hay más de 22.000 niños desnutridos menores de 6 años, de los cuales 10.000 están en estado desesperante y con daños neurológicos severos, sus padres revuelven la basura para llevarles comida tratando de colaborarlos en aquella contienda desigual, como es pretender ganarle la lucha al hambre.

Con toda la serenidad, la confianza, la impunidad y la perversidad observe, que para éste señor, matar es un deporte, observe lo que dice su ley…

mateando

El resultado que logra inexorablemente en cada una de estas riñas es éste…

La ley nacional N° 14.346 establece penas para las personas que maltraten o hagan víctimas de actos de crueldad a los animales, pero en este caso no se aplica dada la íntima conexión que lo une al Poder Económico y Político, en donde se arroga además el derecho a legalizar lo que una Norma Nacional prohíbe.

Esta editorial busca mostrar cuestiones que habitualmente permanecen ocultas y preguntarnos si este tipo de príncipes o reyes son los que merecemos, dado que quizá, ha llegado el momento de gritar que esta gente no le conviene a ninguno de los Seres Vivientes de este Planeta.

Escribió Julio César Ruiz