El negocio de los niños indocumentados

Publicado el 11 enero, 2014 por Julio César Ruiz

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Para desarrollar sintéticamente este tema, primero pongamos atención en esta reciente Noticia

El 7 de enero del 2014, encontraron el cadáver de Priscila Lafuente, una niña de 7 años de Berazategui, Provincia de Buenos Aires, Argentina, quien el 04.01.2014, había desaparecido de su vivienda en circunstancias extrañas que se investigan.

¿Qué o quién es un niño indocumentado?

Cuando se analiza la situación de Priscila, a partir del encuentro del cadáver, se llega a la conclusión que es in documentada, esto significa que nunca fue anotada como nacida viva en el Registro Civil, por lo que técnicamente carece de existencia legal. Para decirlo de otra manera…es una nena que “no nació”.

Ocurrido el fallecimiento o la desaparición de una persona en estas condiciones, tan sólo puede llevarse a cabo una investigación sobre su identidad si se la encuentra viva o se descubre el cadáver ya que como no tiene preexistencia civil, también podríamos decir que esta nena “no murió”.

LA IN DOCUMENTACIÓN ES EL MODUS OPERANDI DEL TRÁFICO Y LA TRATA DE BEBÉS EN ARGENTINA Y EL MUNDO

Veamos por ahora en este caso la pronvincia de Santiago del Estero y su responsable Gerardo Zamora

La manipulación de la verdadera identidad de origen hace posible el tráfico y la trata de bebés en las tres organizaciones multinacionales dedicadas a la compra-venta de recién nacidos de Argentina, por supuesto gracias a la complicidad de gobiernos como el de Gerardo Zamora, a quién venimos denunciándole tal situación desde hace 10 años.

A las ventajas de operatividad estructural y oficial que proveen estas autoridades, se suma el libertinaje en que se desempeña este negocio en Argentina, administrado por bandas mafiosas, que no son ni más ni menos que delincuentes comunes asociados con políticos y funcionarios públicos que viven entre el equilibrio de la impunidad a cambio de coima.

Es imposible la compra o venta de personas en un territorio dado, si no cohabitan estos dos tipos  de facinerosos. Para ser aún más claros, pongamos la lupa en lo que ocurre en Santiago del Estero, que pasa por supuesto, desapercibido para aquellos que no han profundizado la temática.

Para comenzar prestemos atención a las declaraciones de Gerardo Zamora gobernador de esa provincia, cuando el 01.05.2005 ante la Cámara Legislativa en pleno, que deja clarísimo lo que él piensa y acepta sobre la in documentación de niños, a pesar de ser abogado:

“De cada 10 niños que nacen en la provincia, sólo 2 ó 3 son registrados”.

Zamora jamás hizo al respecto nada más que esta confesión, políticamente incorrecta por cierto por que significó el reconocimiento oficial del primer gobernador argentino que acepta la existencia del tráfico y la trata de recién nacidos en el territorio que tiene a su cargo y cuya responsabilidad acepta y reconoce públicamente.

Conductas como las de Zamora y demás gobernadores de las provincias infectadas por estas bandas, se transforman en complicidad, ya que con sus silencios permiten la viabilidad del tráfico y la trata de personas en general, sin que se haya visto interés en atacar penalmente a estas bandas.

También con esta actitud en particular de Gerardo Zamora quedó inscrita la provincia de Santiago del Estero como uno de los tres territorios copados por mafias que se dedican a la compra-venta de bebés de Argentina.

Tres reflexiones finales para el final

¿A quién corresponde la condena de esta desgracia humana?

Dado que el Código Penal reprende los delitos cometidos ya sea por acción o por omisión, la responsabilidad les cabe a: presidentes, gobernadores, vicegobernadores, jueces, escribanos, defensores de menores, fiscales, parteras, enfermeras, empleados judiciales, policías, abogados, médicos, sanatorios, diputados, senadores, trabajadoras sociales, directores de hospitales regionales, ricos, famosos, sacerdotes, monjas, jueces de paz y dueños de hoteles.

 ¿Cuál es el destino de los bebés robados?

Con un promedio de 12 bebés desaparecidos por semana, nada más que del sureste de la provincia gobernada por Zamora, se cumplen las cuotas partes que le corresponde a la mafia Argentina de la provisión de bebés como materia prima para los siguientes destinos: Cumplir roles de hijos en Europa y dentro del propio territorio nacional, incorporación a las industrias de la pornografía y la prostitución infantil, la mendicidad, la utilización de sus genitales para el transporte de drogas (mulas), para el desguace de órganos y hasta para ofrendas en ritos satánicos dentro y fuera del país.

 Observe el lugar inesperado desde donde se puede sacar una estadística

Si usted se reservara tan sólo unos segundos después de leer esta editorial, se dará cuenta de la dimensión de este negocio tan sólo recordando, que usted conoce al menos una persona, dentro de su entorno familiar o de amistad, que consiguió como mínimo un niño de modo irregular.

Se calcula que existen en la Argentina más de 4.000.000 de personas que buscan su verdadera identidad de origen.

Frente a gobiernos obscenos y criminales como éste, existe un Estado conformado por personas apáticas, inertes, perezosas y desinteresadas ante tamaño infortunio humanitario.

De los dirigentes y líderes sociales que se muestran por televisión, no es posible opinar, por cuanto en Argentina, los defensores de derechos humanos, son desde hace más de 34 años utilizados para otras cosas.

Imágenes que muestran algunos ejemplo de los planes de perpetuidad política de Gerardo Zamora o la desesperación por cubrir su impunidad no tan sólo sobre delitos económicos, sino también de lesa humanidad

INFORME EN AUDIO sobre el tráfico y la trata de bebés en Santiago del Estero

Escribió Julio César Ruiz