Actualizarse…otro derecho-deber de la patria potestad

Publicado el 14 febrero, 2014 por Julio César Ruiz

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Los depredadores sexuales son aquellos de los cuáles nadie se cuida y por ello ni siquiera precisan ser sigilosos para conseguir sus presas, ya que cuentan con la ignorancia de sus procedimientos por parte de los padres o cuidadores y la inocencia o intrepidez de circunstancias que ocurren dentro de la niñez o la adolescencia.

Mientras los padres cuidamos al niño, niña o adolescente que no regrese tarde, que no se quede a dormir en casa de alguien extraño y tantas otros cuidados que tenemos, observe cómo este tipo de delincuentes ingresan y están en su domicilio, cuando ellos quieren y usted ni se entera.

¿Cuáles son los trucos de los depredadores sexuales para ganarse a un niño por Internet?

Los depredadores, también conocidos como “groomers”, son los adultos que acosan a menores a través de Internet con intenciones sexuales.

Los niños, niñas y adolescentes de entre 11 y 15 años, son las víctimas más apreciadas de este tipo de delincuentes.

Estas criaturas sucumben también ante bandas sumamente organizadas que tienen por interés fundamental conseguir a nivel mundial imágenes (fotos y videos) de pequeños para comercializarlos dentro de la cada vez más nutrida población de pederastas, que consumen este material y cuando no, toman ellos o sus clientes contacto físico con estas criaturas.

Los niños, se han convertido en blanco inocente de esta industria monumental gracias a nuestros propios descuidos que ellos copian:

  •  La naturalidad que han adquirido de publicitar sus intimidades a través de las redes sociales estimulados por sus propios adultos referentes a quienes imitan. Todo es susceptible de ser dicho en estos lugares y esa es la clave para rescatar información que finalmente utilizan en contra del propio niño.
  • El idioma universal que se utiliza dentro de la cibernética posibilita la globalización de las víctimas estén donde estén.

Las astucias, tretas y artimañas que utilizan

Este tipo de delincuentes se ganan la confianza de niños, niñas y adolescentes con recursos novedosos, emotivos y seductores que la gente de bien ni siquiera se imagina que se pueden explotar como los sueños, la necesidad y los intereses que conocen profundamente, gracias a que las propias criaturas las enuncian en sus perfiles sociales.

Antes de empezar a tejer su red, el “groomer” se empapa de toda la información posible sobre su víctima: estudia su perfil, sus contactos, sus fotografías, sigue sus comentarios y opiniones en las redes sociales. A través de la acumulación de toda esta información categoriza al niño según la vulnerabilidad que demuestra y a partir de ello, hasta subjetivamente en cada exposición pública por Internet.

Después, el 90% de ellos comienza a levantar una verdadera obra de ingeniería social, consiguiendo primero los contactos con sus víctimas, en los que se muestra simpático y amable.

Luego sigue obteniendo información de la forma más natural, como por ejemplo, si tiene mascota, cómo se llama la abuela, que coche tiene el padre, dónde trabaja.

Cualquiera de las respuestas puede ser la clave para conseguir la contraseña. Y trata de ganarse la confianza del chico con tretas de las más sorprendentes como por ejemplo, ofreciéndole dinero para recargar el teléfono móvil.

Cuando tienen suficiente información, comienza el chantaje. Primero, los depredadores consiguen que los niños hagan algún baile ante la webcam; después que enseñen el sostén del busto para el caso de las nenas o se masturben en el de los niños por ejemplo. Más tarde pueden pedirle, según la psicología que les resulta con el niño que hasta se desnuden y hagan gestos solos o con amigos frente a la cámara.

A partir de aquí la víctima está perdida, ya está en condiciones de ser chantajeada y amenazada con mostrar esas imágenes a sus padres.

El groomer la tiene tan controlada a la criatura, que lograr que se masturbe o mantenga relaciones con otro menor grabándolo en una cámara, con lo cual incrementa su poder de presión a partir del mayor caudal de escenas que tiene en su poder para divulgar.

El acoso de un “groomer” puede llevar al suicidio del niño. A veces algunos padres si se enteran, intentan arreglarlo suprimiendo y borrando todo e incluso dando dinero al “groomer”, con lo cual creen haber resuelto la situación, pero no es así, ya que el delincuente recomienza las amenazas, ahora prometiendo que si no se hace lo que él quiere, las imágenes serán distribuidas ante los familiares, compañeros y amigos de la víctima.

Los “groomers” pueden emplear tantas estrategias como la creatividad le alcance a cada uno de ellos.

Uno de los ataques es hacerse pasar por la víctima en las redes sociales. Una vez que consiguen la contraseña, se meten en el perfil y, al cuarto mensaje, amenazan a la chica con mensajes del tipo: “Voy a hacer que seas la más puta del instituto”.

Otros activan de forma remota la webcam o utilizan virus o suplantan a personajes famosos.

¿Quiénes son los “groomers”?

Hay padres de familia con hijos y un trabajo normal, gente inteligente con estudios. El 90% son hombres, pero no faltan mujeres en mucha menor medida.

¿Cuál es la herramienta para luchar contra ellos?

Es imposible que nuestro exclusivo control sea efectivo para construir un escudo para repeler este tipo de depredadores, por lo cual el mejor sistema es hablar amenamente con los niños sin prejuicios y con claridad advirtiéndoles de este nuevo peligro, para el cual deben estar preparados o al menos saber que existe. Dicho en otras palabras es adicionar al cuidado, herramientas para que ellos mismos se protejan y les den a ustedes alertas tempranas de este tipo de sujetos.

Este artículo por ejemplo es un buen disparador, que podría ser utilizado para inducir una conversación interesante al respecto, dentro del grupo familiar.

Recuerde que la República Argentina es un paraíso para este tipo de pederastas que cuentan a su favor con la complicidad institucional y política de un gobierno nacional y provinciales que no cuenta con ningún tipo de legislación sobre el particular ni sobre pornografía infantil, por ello si se los llegara a descubrir a algunos de ellos, pueden ser detenidos tan sólo 48 horas por averiguación de antecedentes, ya que no existen autoridades especializadas en estas capturas ni leyes que amparen su investigación, detención ni pena.

VIDEOS – Explicaciones prácticas en videos para niños, niñas y adolescentes que sería importante, usted las comparta con ellos para advertirlos, aunque en realidad, de ésto, ellos saben bastante.

Escribió Julio César Ruiz