Trafico de recien nacidos: El Clero Tratante

Publicado el 2 mayo, 2014 por Julio César Ruiz

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En la Semana Santa del año 2014, hemos escuchado como el Papa Francisco, con una profunda carga emotiva le habla a los hombres y mujeres mafiosos que controlan el tráfico humano en el mundo y les pide de rodillas que cambien, que se conviertan, que dejen de hacer daño. El video es corto y me parece oportuno verlo antes de continuar con este relato…

Sobre estas palabras, es imprescindible hacer algunas aclaraciones por cuanto, si bien es cierto el pedido es conmovedor la solución, al menos para comenzar el combate contra los responsables de esta desgracia humana, debiera iniciarse metiendo presas a las redes de traficantes que se encuentran protegidas por las propias paredes de la Iglesia Católica.

Escuchar al Papa Francisco en este dramático llamamiento como mensaje tan sólo hacia afuera, como si la Iglesia Católica nada tuviera que ver en ésto, hace pensar que el Pontífice no tiene conocimiento cabal sobre la Trata de Personas. Por ello, es oportuno informarle algunas cuestiones de suma importancia, tales como:

– Que las víctimas de trata de personas, no son tan sólo mujeres secuestradas con fines de explotación sexual y extranjeros rescatados de talleres clandestinos de Buenos Aires.

– Que bajo el paradigma que “los hijos se crían mejor con familias pudientes”, sacerdotes, monjas y laicos fanáticos continúan disponiendo con quién se cría o no el hijo de una mujer pobre como lo demuestran innumerables denuncias que el Vaticano guarda con reserva ya que si la reconociera públicamente, quedaría comprometida la imagen de la Caridad, la Piedad, la Conmiseración y la Misericordia de la Iglesia de Jesús.

– Que estas verdaderas organizaciones mafiosas, tienen como base de operaciones las sedes de obispados distribuidos por todos los Pueblos católicos del mundo y cuyos operadores utilizan idénticos métodos y engaños de sustracción de recién nacidos a tal punto que no existen dudas, que las prácticas son pergeñadas desde algún lugar aglutinante de la Iglesia.

– Que este ejercicio delictivo llevado a cabo por los jesuitas desde el descubrimiento de América, ya no puede discutirse ni pretender que continúe invisibilizado por cuanto la realidad cotidiana es apabullante. La Iglesia paralela, ya sea por acción o por omisión fomenta y contiene este tipo de depravaciones, pero con mas fuerzas los gritos y llantos de las víctimas se escuchan cada vez desde más lejos, reclamando el paradero de sus hijos o los cadáveres como la justificación de sus muertes.  

Dedicarse a curar esta desgracia humana es prioritario y el Papa Francisco debe actuar con premura y no con la pereza que utilizó la Iglesia en el caso de los sacerdotes pederastas cuyo encubrimiento giró durante siglos entre la negación, el silencio y las sumas multimillonarias que aún continúa pagando el Vaticano en concepto de indemnizaciones a familiares de bebés, niños, niñas y adolescentes abusados sexualmente por miembros de la Iglesia Católica.

La población mundial y en especial los pueblos mancillados por el robo de sus hijos, imploran de rodillas al Papa Francisco, que como un símbolo de coraje haga pleno el ejercicio de la Caridad, que como todo acto de Amor debe comenzar por Casa.

Luego de ello y si se decide a intervenir, el enfrentamiento más duro deberá tenerlo con los socios del clero tratante, depredadores éstos de altísimo poder político, económico, social y religioso.

Por último, el Pontífice  deberá colaborar con la Justicia Terrenal para llevarlos a la cárcel, ya que no se puede creer que les cause remordimiento, desconsuelo o aflicción la promesa del Infierno a seres capaces de vender un ángel recién nacido y que están seguros que no hay nadie en el Cielo, capaz de conmoverlos.

Ficha técnica de las características del tráfico y la trata de recién nacidos que tiene como operador al clero tratante

Para determinar con precisión qué es la Trata de Persona, tomaremos la definición consensuada a nivel mundial, inscrita en el Protocolo de la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional que expresa:

Trata de Personas es: “la captación, el transporte, el traslado, la acogida o la recepción de personas, recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción, al rapto, al fraude, al engaño, al abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad o a la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una personas que tenga autoridad sobre otra, con fines de explotación”.

Ahora, a partir de esta descripción comencemos a analizar brevemente cómo actúan los tratantes religiosos en el robo de bebés, siendo además partícipes necesarios de una cantidad insondable de otros delitos tales como sustracción y apropiación de bebés, suposición de parto, supresión y cambio de identidad, encubrimientos, complicidades y diversas estafas espirituales cometidas al amparo de la portación del título de representantes de Dios en la Tierra.

Con estas conductas se auto proclaman modelos vivientes de la impunidad y la naturalización de la compra-venta de bebés que delincuentes comunes, asociados con funcionarios públicos aprovechan para el intercambio  comercial de recién nacidos transferidos a destinos inconfesables.

¿Cuándo hay Trata de Personas y cuál es su finalidad según la Convención de las Naciones Unidas?

La finalidad de la trata es la explotación de un ser humano. Para lograrlo las víctimas son retenidas en el lugar de explotación mediante amenazas, falsas deudas, mentiras, coacción, violencia, y bajo tales condiciones son sometidas a condiciones de esclavitud/explotación. Cómo será la presión social que se ejerce contra las mujeres, que algunas jóvenes, se esconden a parir en el monte para que no les quiten sus hijos recién nacidos.

¿Cuáles son las acciones que tipifican este delito?

La captación, el transporte (medios de transporte), el traslado, la acogida o la recepción de personas.

¿Qué significan cada una de ellas?

La captación: Implica ganar la voluntad, atraer, reclutar a la persona que va a ser víctima de este delito. Se realiza dentro de hospitales, maternidades y partos ocurridos en sanatorios privados, casas de familia y hoteles. Las ofertas más comunes son cambio del bebé por un terreno, por materiales de construcción, una caja de alimentos, un electrodoméstico, una prefabricada o una bolsa de harina.

Las más efectivas captaciones son las que realizan las monjas, siempre signada su obediencia por la amenaza de la pérdida de la Salvación, el pecado y la presión subjetiva ejercida sobre la mamá al imponerle la idea que sería un acto de maldad no permitir que su hijo se críe con una familia que le prodigará una mejor calidad de vida, siempre por supuesto mintiéndoles que podrán continuar viéndolos cuando quieran.

Es importante destacar que los miembros de este tipo de mafias, mezclados con grupos religiosos, conforman verdaderas asociaciones ilícitas y mantienen cada grupo sus peculiaridades a través de códigos que los identifican como propietarios de la venta del bebé que se trate, para evitar peleas que los pudieran exponer socialmente.

Dada la cantidad de bandas nos hemos visto en la necesidad de ponerles nombres, tales como: bandas hospitalarias, de abogados, de escribanos, del obispado, de parteras, de hoteles y hasta de Las Bonitas un pequeño grupo de mujeres de buen poder adquisitivo que se reparten el producto de la venta de bebés entre sus miembros para subvencionarse viajes, vacaciones, lipoaspiraciones, cirugías estéticas y banalidades similares.

El transporte y/o traslado: Está relacionado con el desplazamiento de las víctimas (madres y bebés o tan sólo bebés) movidos desde el lugar de origen al lugar de destino o directamente la venta en el lugar del nacimiento o el transportadores para entrega directa en el domicilio del adquirente ya sea dentro o fuera del país.

En los casos en los que se venden recién nacidos al exterior, para posibilitar el cruce de las fronteras se adicionan al costo documentos de identidad (partidas de nacimientos y Documento Nacional de Identidad) a nombre del transportador o adquirente con los cuales burlan los controles fronterizos.

Los adquiridos para el cumplimiento de roles de hijos dentro del país se compran sin papeles para efectuar la inscripción de la criatura en el Registro Civil más cercano al domicilio del adquirente.

Los radares aéreos en Argentina no existen y en general los recién nacidos son extraídos a través de pistas clandestinas de aterrizajes distribuidas en especial por el noreste del país, muchos de ellos con sus genitales colmados de sustancias peligrosas. Los lugares más críticos son las provincias del Nordeste que poseen para dichas operaciones y por supuesto también de traslado de drogas más de 2000 pistas con estas características. En Santiago del Estero, para estos fines existen más de 12. Por supuesto no existe ley de derribo y si la hubiera no existen aviones con facultades técnicas para este tipo de operaciones.

La recepción y acogida: Esto es albergar a la víctima en cualquier etapa del proceso con el propósito de asegurar su disponibilidad, tal y como si fuere una mercancía. Para ello, los tratantes utilizan diversas técnicas de coacción como la privación o restricción de la libertad de la madre y del bebé cuando las trasladan para hacerlas parir en sanatorios privados de la ciudad de destino, o en habitaciones de los propios hoteles de orla ciudad de origen, donde incluso se cobran una diferencia de precio si el adquirente quiere estar presente en el parto de “su hijo”

¿Cuáles son los medios que se utilizan para cometer estos actos?

Los medios: los “medios comisivos” del delito son “el engaño, fraude, violencia, amenaza o cualquier medio de intimidación o coerción, abuso de autoridad o de una situación de vulnerabilidad, concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre la víctima, aun cuando existiere asentimiento de esta”.

Los medios para la comisión del delito de tráfico y/o trata de bebés pueden clasificarse en tres categorías:

a) Aconsejándoles la entrega del bebés a las madres pobres que se acercan a pedir ayuda por que no pueden criarlos por falta de alimentos.

b) Adoctrinando a la madre que su hijo recién nacido se criará mejor con familias pudientes y extorsionándolas con la culpa y el pecado del cual serán responsables de por vida por haberle negado a su hijo una mejor calidad de vida. Este sistema está explotado en especial por monjas que administran colegios secundarios y albergues de niñas adolescentes.

c) Por la fuerza, cambiándole en el momento del parto su bebé por un cadáver. Para que las madres víctimas no puedan reclamar los restos de su hijo se las ingresa sin registrarla como parturienta en el hospital o clínica.

Para que haya consentimiento desde la perspectiva judicial tiene que haber: discernimiento, intención y libertad, cosa que en el caso del tráfico y la trata de bebés de más está decir, ninguno de estos tres elementos existe, ya que los delincuentes operan sobre la voluntad viciada de la madre como es el hambre, la miseria y la falta de instrucción.

El impacto social del paradigma católico: “Los hijos se crían mejor con familias pudientes”

Las sociedades preparadas para la sustracción de sus hijos, han aprendido de la Iglesia y son sumamente obediente, algunas condiciones que saben deben reunir para poder conservar a sus hijos recién nacidos y hasta las propias comunidades ven con malos ojos que:

– Una nena que queda embarazada pueda quedarse con su hijo por que es menor de edad.

– Una mujer adulta no puede quedarse con su bebé por que es soltera.

– Una mujer adulta y casada no puede quedarse con su bebé por cuanto apenas puede mantener a sus otros hijos más grandes.

Los ecos de esta situación han llegado a la ciudad, provenientes del campo, de tal manera que en la actualidad puede decirse, sin lugar a equivocarse que cada ser humano de la Argentina, conoce al menos un caso de la residencia irregular de un niño en la casa de un pariente o conocido.

Condiciones físicas, sociales y estratégicas que poseen las zonas de actividad mafiosa del tráfico y la trata de bebés

Pero, ¿cuál es la ganancia del clero con la apropiación de recién nacidos?

La mayoría de los miembros de la Iglesia dedicados al tráfico o la trata de recién nacidos no percibe dinero, por cuanto utilizar este tipo de intercambio haría pasible que el negocio se termine con el pago del precio. El método que utilizan es mostrar esta operación como un acto piadosos y humanitario ante los adquirentes, en su mayoría gente de altos recursos, a los cuales presionan de por vida, por el tráfico de influencias que significa haberles conseguido un “hijo”, lo que explotan para lograr ventajas, beneficios, favores o bienes patrimoniales de cualquier naturaleza.

Las últimas palabras emitidas por el Papa Francisco en un encuentro con obispos y víctimas de la trata de personas, nos desconciertan ya que no dice nada nuevo y tan sólo menciona estrategias, competencias y compasiones evangélicas que no describe ni asume, como así también anhelos, deseos y propósitos de alguien que pareciera que no puede hacer más nada que rezar, olvidándose que de buenas intenciones está empedrado el Camino del Infierno.

“Es un delito contra la humanidad. El hecho de encontrarnos hoy aquí para unir nuestros esfuerzos, significa que queremos que las estrategias y las competencias sean acompañadas y reforzadas por la compasión evangélica y por la proximidad a los hombres y mujeres que son víctimas de estos crímenes”

Repasemos unas pocas imágenes del universo infinito de casos de robos de recién nacidos en manos de una mafia conformada por miembros de la Iglesia Católica, laicos fanáticos y funcionarios y políticos indeseables

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Escribió Julio César Ruiz