Adopción: Mentiras televisadas

Publicado el 14 agosto, 2015 por Julio César Ruiz

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Seamos testigos de la intervención televisiva de tres personas, que en un programa de Mirtha Legrand expusieron sus creencias sobre la adopción en Argentina.

Hay temas como la adopción, que no pueden opinarse sin cierto conocimiento, menos aún cuando se cuenta con un medio tan masivo como la televisión, ya que pueden causar perjuicio o desasosiego en especial a aspirantes a ser papás a los que el gobierno y algunas organizaciones sociales les mienten, les retacean o le esconden información.

Muy probablemente, ninguno de estos tres mediáticos podrán ver este artículo de tan poca tirada, entonces, al menos, que la presente opinión sirva para separar la creencia de la realidad. Veamos primero las exposiciones de cada uno de ellos y luego las analizamos para comprender de qué se trata estos discursos distorsionados que plantean.

Señora Miriam Lanzoni

Las personas que no adoptan a través del “sistema” como usted le llama, esto es el poder judicial, no logran la adopción sino la apropiación, que reciben las consecuencias que usted describe en su intervención.

La Justicia siempre interviene en las adopciones, es imposible lo que usted asevera, sobre que luego de 2 años de tener una criatura, puede aparecer la madre biológica y reclamar al niño. Sí, ocurre ésto en los casos de personas que compran recién nacidos, especialmente en el interior del país, para hacerlos cumplir roles de hijos en sus casas. Su opinión, exteriorizada públicamente deja claro que usted confunde adopción con apropiación…lo primero es un instituto jurídico que preserva el derecho del niño de tener un hogar, lo segundo, un delito de lesa humanidad que el derecho lo ha tipificado como trata de personas.

Para que usted comprenda por qué usted no está diciendo la verdad…

Para que el niño sea dado en guarda con fines de adopción, primero el juez declara su “estado de adoptabilidad”, esto significa que antes de esa entrega a padres inscritos en un registro nacional, el magistrado termina, rompe, hace desaparecer el vínculo del niño con su origen. Por eso, cuando otorga una criatura, nadie, absolutamente nadie puede modificar ni intervenir en esa determinación judicial, por que jurídicamente aquellos miembros de aquel origen biológico han perdido toda condición legal para reclamarlo como hijo, por que nada los une a él.

Tenga cuidado señora con lo que dice, por que lo que usted relata es la conducta que ejecutan los que se apropian de niños ajenos y es allí donde esta tipología de delincuentes se transforman como usted los señala en especies de “…niñeros de lujo” en el sentido que en cualquier momento, al no haber transcurrido aquella instancia judicial, pueden ser requeridos por interesados o no interesados sobre la devolución del bebé mas la posibilidad de ser denunciados sobre la comisión del delito de trata de personas y un sin fin de otros menores y por supuesto la pérdida del niño, por haber sido objeto de un delito concebido como de lesa humanidad.

Para finalizar señora, los que hacen lo que dice la ley de adopciones, son los que llegan a ser padres y tienen hijos, los otros se llaman delincuentes que se apropian de hijos ajenos y a esos sí, les ocurre todo lo que usted describe.

Ahora, para que usted sepa y pueda de esta manera cambiar su discurso y salir de su error:

…en Argentina las adopciones demoran por que las entregas legales las realiza el poder judicial tan sólo en un 25% ya que el resto, el 75% son circulaciones a través de transacciones comerciales de bebés, sustraídos a sus madres por mafias establecidas en el país, conformadas por la asociación de delincuentes comunes con funcionarios públicos. Esto provoca que cada vez lleguen menos bebés a los juzgados para ser dados en adopción.

Señor Diego Reinhold

A pesar de sus buenas intenciones, y luego de escuchar su exposición le advierto que usted NO PUEDE:

1) Crear una ONG y tener niños en estado de vulnerabilidad por cuanto esa función le corresponde a los poderes ejecutivos que por su condición tutelar los concentran en instituciones públicas.

2) Tampoco puede realizar ningún tipo de seguimiento poterior a la adopción del niño, ya que ninguna ONG’s puede otorgar la adopción y por ende no es autoridad para controlarla ni efectuar seguimiento alguno, estadios que les pertenecen a instituciones públicas dependientes del poder judicial de la jurisdicción que otorgó la guarda o la adopción.

3) Tampoco usted como ONG puede generar la re vinculación con nadie ya que dicho rol, por ley, también le pertenece al poder judicial que lo hace, exclusivamente a través de sus gabinetes psicosociales y tan sólo en casos muy especiales con peritos inscritos en cada Corte Provincial o de la Nación.

4) Tampoco puede generar una ONG con la idea fuerza que el niño no permanezca más de un año institucionalizado, por cuanto eso, tan sólo lo decide el Juez, por que hasta que lo regresa a su grupo familiar de origen o le otorgue un hogar nuevo, mantiene la patria potestad sobre ese niño.

5) Tampoco puede una ONG hacer el seguimiento de la calidad de vida del niño, ya que ese rol, por ley debe ser cumplido por el Estado a través del poder judicial que otorgó la adopción, aunque comparto con usted que esa diligencia nunca la concreta ningún magistrado de la nación en ningún caso.

Re piénselo, quizá su proyecto, con algunas variaciones puede ser de muchísima utilidad, pero no para los fines que usted cree y expuso públicamente en el programa de televisión que tratamos.

6) Lo que sí le aconsejo, es que tenga cuidado, porque las instituciones privadas que realizan estas tareas, siempre afines políticamente a los gobiernos de turno, reciben dineros de parte de la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia o sus organismos afines a nivel provincial o municipal para pagar por día o por mes por cada niño que albergan, por lo que en la mayoría de los casos, para que no se les mermen las ganancias económicas, generan connivencias con los mismos jueces para que no los saquen en adopción a sus niños “pensionistas” o rápidamente los reemplacen por nuevos. Si usted no lo cree, observe en el video mostrado por Canal 7 (Televisión Pública) como una funcionaria, sin que se le mueva un sólo músculo de la cara,lo dice textualmente. Recuerde que la cifra que va a escuchar es del año 2007.

Señor Horacio Rodriguez Larreta

Es bueno que un funcionario de su nivel se ocupe de la adopción dado que por su rol está obligado, entre otras cosas, a preservar la calidad de vida de los niño. Pero también su rango lo obliga a decir este tipo de cosas con alguna precisión, ya que cuando hablamos de adopción nos referimos también al fantasma de la violencia del abandono y porqué no a la salud y la vida de niños que en general nunca tuvieron oportunidades.

Cuando usted plantea el caso de un niño de 12 años que conoció en un hogar de Buenos Aires el cual siempre estuvo institucionalizado y no tiene familia, se está refiriendo a la mayoría de los casos que ocurren en la Argentina con niños que permanecen los mejores años de sus vidas en claustros estatales…y ésto, ¿sabe usted porqué es?

Porque los jueces olvidan estos expedientes de adopción por que ninguno de estos niños tienen procuradores, abogados o personas con beneficios económicos que atiendan sus necesidades y por eso pasan encarcelados desde bebés hasta que cumplen los 18 años, día a partir del cual, los orfanatos les abren las puertas y los mandan a vivir dentro de una Sociedad donde son extraños, desconocidos, nuevamente vulnerables que en su mayoría terminan delinquiendo por que nunca encontraron funcionarios como usted que les ofrezcan hacer algo por ellos, sino y tan sólo autoritarios que luego de meterlos presos compran cada vez más chalecos antibalas, más patrulleros, mas motocicletas, más cárceles, creyendo que ésa es la forma de resolver la inseguridad…no sé si usted me entiende.

Cuando usted refiriéndose a los hogares de tránsito dice: “Es mejor que los chicos estén aunque sea dos años en una familia que sepa de antemano que no será para siempre, a que esté institucionalizados…” deja claro que usted no entiende lo que es un niño y surge ello de sus dichos, por lo siguiente…

El peor horror de un niño es cuando recibe de modo directo la violencia del abandono de su madre biológica, sea por el motivo que sea. Una vez institucionalizado y luego de 3 meses en esas condiciones contrae, por la carencia de afecto el síndrome del marasmo pero, más grande que eso, es el dolor que sufre cuando convive un tiempo con una familia de tránsito, porque el bebé o el niño, no comprenden que lo envían a esa familia tan sólo por un tiempo y que ese grupo de personas no son sus adultos referentes y que los hijos de ese hogar que juegan con el todos los días no son sus hermanitos, razón por la cual no debe comprometerse efectivamente. Él no tiene capacidad de abstracción para darse cuenta de las estupideces que pergenian los adultos para justificar sus descuidos. Lo único que esa criatura percibe es que por fin, aquel señor y esa señora que lo abrazan, lo miman, le dan de comer, le limpian la cola, lo bañan, lo llevan a la escuela, son sus papás porque le dieron lo justo, lo que dan los papás cuando un niño lo necesita.

Un día, cuando han transcurrido meses, o un año, dos años, tres años o cinco, un oficial de justicia, enviado por tribunales, toca la puerta de ese hogar, le presenta una pareja anoticiándolo que desde ese momento ellos serán sus nuevos papás. Como lo que le sale más fácilmente es patalear y llorar, se lo cargan al hombro, cumpliendo el mandato judicial por cierto y lo alejan de una circunstancia que no sabía que alguna vez le iba a terminar y que nuevamente se le repite, dejando detrás gente especial que lo amaba, igualito al que le ocurrió con su mamá biológica ¿recuerda? a aquella que también tuvo que comprender a pesar de ser un bebé.

Señor Rodriguez Larreta, tener padres o hijos por un año o por dos no es un premio, una caridad ni un acto de amor, menos aún habiendo sobrevivido de desprecio en desprecio de personas que lo engañan, o funcionarios como usted que no hacen nada por él.

Señora Lanzoni, señor Reinhold, señor Rodriguez Larreta: Quizá la próxima vez ustedes se cuiden de hablar con tanta facilidad de temas que no conocen a pesar del seductor encanto tentador y cautivante de una cámara de televisión.

Escribió Julio César Ruiz