Benjamín Sal Largues y Horacio Piombo ¿Jueces?

Publicado el 05/04/2011 por Julio César Ruiz

Fallo del Tribunal de Casación Penal bonaerense, dictado por la sala I, dejó en libertad a un hombre que había sido condenado a treinta años de prisión por abuso sexual de sus dos hijas

04.04.2011
En agosto del año 2o1o pasado había sido juzgado en un Tribunal de Azul. Y dada la sanción que le impusieron, inmediatamente se había hecho efectiva su detención. El imputado es un olavarriense que violó a sus hijas menores de edad. Una de ellas quedó embarazada y tuvo una hija que padece una severa discapacidad como consecuencia de esa relación incestuosa. Por mayoría, días pasados la Sala Primera del Tribunal de Casación Penal bonaerense ordenó su liberación, argumentando para ello que el fallo no está firme y que no se fugará, a pesar de la pena en expectativa que le impusieran en primera instancia y por la que hasta ahora sólo estuvo preso un año y tres meses.

Benjamín Sal Largues - Mermó a la mitad la condena del abusador de sus hijas

 

Horacio Piombo - Camarista votó por la libertad del abusador y redujo a la mitad su condena

El Alto Tribunal, le redujo asimismo a la mitad la condena diciendo, entre otras barbaridades que: “Tener relaciones con mujeres que viven en comunidades en las que el nivel social acepta relaciones a edades muy bajas” según el camarista Horacio Piombo y el Presidente del Tribunal, Benjam Sal Llargues. ¨No se lo observa como algo moralmente edificante, pero tampoco como un quehacer aberrante”.

El violador es Francisco Avalos, de 59 años, de nacionalida paraguaya, se desempeña como pastor evangélico, y había sido condenado por el Tribunal Oral 4 de Morón a 18 años de prisión por cuatro abusos sexuales con acceso carnal agravados por ser ministro de un culto, en concurso ideal con dos hechos de promoción de la corrupción de menor de edad calificados por intimidación.

El abuso se registró sobre dos chicas de 14 y 16 años, en abril y agosto de 2000 en la Iglesia Evangélica “Jesús es el Camino” del barrio Parque San Martín, en la localidad bonaerense de Merlo.

Cuando una de sus hijas, tenía 12 años de edad, el abuso sexual al que la sometía lo concretó con acceso carnal. Y las consecuencias fueron más graves para ella: quedó embarazada de su padre y tuvo una hija, en abril del año 2005.

Cuando una de esas menores tenía 12 años de edad, el abuso sexual al que la sometía su papá se tradujo en acceso carnal, y las consecuencias fueron más graves para ella: quedó embarazada de su padre y tuvo una hija, en abril del año 2005.

Esa nena sufre una discapacidad total, consecuencia de la incompatibilidad sanguínea generada por una relación incestuosa entre padre e hija como la que fuera materia de este caso.

Así lo reveló el correspondiente análisis comparativo de ADN realizado al encausado, a su hija y a la nena que como resultado que dicha menor es hija suya.

Pero también, en el debate quedó demostrado que este hombre había abusado de otra de sus hijas. En este caso, a partir del año 1999. Esa nena tenía -al igual que su hermana que después quedara embarazada- ocho años de edad cuando se transformó durante mucho tiempo en víctima de este tipo de sometimiento sexual.

El hombre abusaba de ella “bajo amenaza de internarla en un instituto de menores si contaba lo que ocurría”, había referido el juez Abudarham en aquel fallo de primera instancia por el que fuera condenado a treinta años de prisión.

Esos abusos, según quedó probado, se prolongaron hasta enero del año 2006, cuando fue radicada en la Policía la denuncia que diera lugar a la causa por la que este hombre fuera juzgado y condenado en Azul.

La denunciante había sido la mamá de las menores y concubina del encausado, a quien descubrió en momentos que estaba abusando sexualmente de una de sus hijas.

Mientras tanto, la sociedad a la que vuelve a integrarse pareciera estar más indefensa que nunca cuando se conocen decisiones de estas características.

El dato

Teniendo en cuenta la liberación de este hombre ocurrida días pasados, su ex concubina -al enterarse de la novedad- había solicitado en el Tribunal donde este abusador fue juzgado y condenado por violar a sus hijas una custodia policial, ante el lógico temor que le genera saber que su ex pareja está nuevamente en la calle. Hasta este momento, no se le había otorgado la custodia.

Estos mismos jueces son los que dejaron en libertad al dentista Barreda.

 

Escribió Julio César Ruiz

 

 

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