Conseguir un hijo

Publicado el 02/09/2009 por Julio César Ruiz

Nunca nos explicaron con claridad por qué, siempre que deseamos adoptar un hijo, debemos utilizar la vía legal.

Aunque esté ansioso, angustiado, desesperado, NO trate ni acepte “CONSEGUIR” un niño o una niña por vía ilegal, por cuanto eso se llama apropiación y corresponde a un delito, llamado tráfico humano.

12 RAZONES QUE LO AYUDARÁN A CONSIDERARLO

Conocer estos pasos previenen circunstancias que pueden ocurrirle a usted, a su familia y al bebé…por favor, preste atención.

Antes de su desarrollo valen dos aclaraciones:

 a) Hay dos modos de tener un hijo: Por vía biológica y por adopción. La última se caracteriza por ser designado como progenitor por los por el Poder Judicial, a través de los Tribunales más cercanos a su domicilio, que se logra con un trámite judicial predeterminado.

b)  Excluimos la inseminación asistida por cuanto la medicina debe perfeccionar los métodos para su logro, ya que hasta el momento, es demasiado invasivo, bastante ineficaz por cuanto debe realizarse en varias oportunidades, muy costosa y además no todas las obras sociales absorben sus gastos o al menos ponen trabas que a veces son decepcionantes.

Desarrollo

Nunca nos explicaron, porqué, siempre que deseamos adoptar un hijo, debemos utilizar la vía legal. Aunque esté ansioso, angustiado, desesperado, NO trate ni acepte “CONSEGUIR” un niño o una niña por vía ilegal, por cuanto eso se llama apropiación y corresponde a un delito federal, considerado de lesa humanidad y llamado tráfico humano. Las razones son las siguientes:

1- “Conseguir” un niño por vía ilegal configura un delito tipificado en el Código Penal Argentino y considerado como figura delictiva en todos los países civilizados del Mundo.

2- Cuando ello ocurre, se lo considera un delito de “acción pública”. Es decir, el Estado puede iniciar la persecución del “delincuente”, por iniciativa propia o por denuncia de terceros interesados o no interesados.

3- Desde que la maniobra es descubierta, Ud. será despojado de la “tenencia” del niño, quien será internado en un instituto de recepción de menores, a la espera de la resolución del su problema legal.

4- Ud. muy probablemente, perderá toda posibilidad de que ese mismo niño vuelva al seno de su hogar, como consecuencia de la conducta delictiva generada por Ud. mismo. Ante tal circunstancia, si Ud. deseara inscribirse en el Registro de Postulantes del Tribunal dependiente de su jurisdicción como aspirante legal a adoptar, la causa penal iniciada en su contra podría ser un antecedente negativo para la decisión de los Tribunales de otorgarle otro niño en guarda legal.

5- La internación del niño provocará la angustia que Ud. supone sufre el pequeño, que quizá ya recibido contacto con Ud. por algún tiempo y por razones que están lejos de su comprensión, se encuentra nuevamente desahuciado, abandonado, ahora por Ud., antes… por su familia biológica.

6- Estadísticas de la Fundación Adoptar, indican que los aspirantes a adoptar prefieren niños hasta de un año de vida. Si la circunstancia legal del que era su bebé no ha podido resolverse hasta ese momento, muy probablemente ese niño sufrirá la condena de no poder lograr un hogar donde desarrollarse como persona, casualmente como consecuencia de la circunstancia que le toca vivir, generada por Ud. con aquel acto ilícito.

7- Ud., “consiguiendo” un niño, colabora y fomenta las mafias instaladas en Argentina, con conexiones mundiales, dedicadas a la trata de personas. Los niños sustraídos y comercializados por estas bandas pueden tener cuatro tipos de destino:

a) Para adopciones ilegales dentro del territorio del país elegido para la sustracción.

b) En la exportación para adopciones internacionales.

c) Para prostitución infantil y pornografía.

d) Para desguace.

e) Para la mendicidad.

f) Para la utilización de sus cuerpos en ritos satánicos

g) Para el traslado de sustancias en sus genitales

8- Ud, al “conseguir” un niño, contribuye con dinero para esas organizaciones delictivas, incrementando no sólo las ganancias económicas de estos grupos, sino estimulando como posible este método ilegal estimulando la desaparición del instituto jurídico de la adopción. Al niño que Ud. acaba de “conseguir” ilegalmente no le conoce su procedencia… puede haber sido una criatura arrebatada de los brazos de su mamá por ejemplo. Ella sufre en estos momentos por esa pérdida injusta, en contrapartida con la alegría provisoria y condicionada que Ud. posee.

9- Al ser ilegal la relación suya con ese niño, al pretender inscribirlo como persona en el Registro Civil, se verá envuelto en una cadena de actos delictivos para la adquisición de documentación necesaria para poder colocarle su apellido y registrarlo como “hijo propio”.

Ud. no está acostumbrado a ello, en razón de la formación moral, ética y religiosa que Ud. ha recibido de sus padres. Ud., para completar esta “inscripción” deberá involucrar a empleados y profesionales que por caridad mal entendida o por dinero lo ayudarán.

10- Observe Ud. hasta este momento, cómo ha iniciado la relación con “su hijo”: CON UN FRAUDE, muy difícil de explicarle algún día si él, ya joven, le pide explicaciones sobre su origen: quién y porqué lo abandonaron o de dónde proviene. Muy probablemente esta situación desgraciada para Ud. lo hará optar por mentirle sobre su procedencia, más aún si hubo dinero en la entrega, con lo que podría complicar más aún la relación con “su hijo”.

11- Recuerde que desde el descubrimiento del análisis de ADN, Ud. puede ser confrontado con cualquier persona que lo intime a realizarse dicha prueba para demostrar que Ud. no es el verdadero padre o madre, con todas las cuestiones judiciales que Ud. nunca podrá probar.

12- Usted no conoce los antecedentes de enfermedad de la familia biológica del niño que “consiguió”. Él posee un precedente genético inevitable. Cuando grande, puede necesitar tomar contacto con su familia originaria por razones emocionales, espirituales o para conseguir material genético para salvar su vida. Usted se verá impedido de prestarle ayuda.

Por todo ello, no confíe en nadie, por más que muestre un rostro serio y preocupado por su necesidad.

Los montos de dinero que se pagan por “conseguir” un niño son muy importantes y pueden desviar el comportamiento de la voluntad habitual de su amigo, pariente, médico, vecino o conocido. En este negocio puede haber involucradas parteras, médicos, jueces, sanatorios, hospitales, organizaciones no gubernamentales y profesionales de toda clase.

Un consejo para el final

Si estando con el cochecito de su bebé en la plaza se lo hubieran robado….¿usted qué haría?…¿cuántas veces concurriría a los Tribunales para que lo busquen y lo encuentren?…en este caso, usted está buscando su bebé, el que es suyo y que quizá ya nació y lo necesita, entonces, vaya a los tribunales a romperle la paciencia al Juez al menos dos veces por semana.

No se deje amedrentar, él tiene la obligación constitucional de atenderla todas las veces que usted precise hablar con él. Quizá eso, no tan sólo muestre a los ojos y a los de los demás que usted busca su hijo, sino tendrá cientos de anécdotas para compartirla con él cuando sea grande, para que comprenda que fuerte era su deseo de tenerlo en casa.

Escribió Julio César Ruiz