Dos madres añatuyenses acosadas para que vendan sus bebés

Publicado el 24/10/2010 por Julio César Ruiz

AÑATUYA – Santiago del Estero, Argentina

Dos madres revelan cómo intentaron comprarles sus bebés

Una de ellas, María (34) dijo:

“Por más que no tenga plata, que sea un poco pobre, yo a mi hijo igual lo voy a criar, como sea. No lo voy a vender ni lo voy a dar”

Las madres, que aún temen por sus hijos, pero que se animaron a contar, están seguras que hay muchas mujeres en Añatuya y alrededores vivieron lo mismo, pero que no se animan a contar

Al sumergirse en la conversación se observa el miedo, la impotencia, el profundo amor materno y la increíble experiencia que les tocó vivir: tener que echar a porteños que decían estar dispuestas a entregarles dinero y hasta una casa.

María había llegado al Hospital Zonal de la ciudad sola, con los típicos dolores prenatales y casi de inmediato fue ubicada en una cama donde debía esperar la llegada de su tercer hijo, un varón inquieto que hoy tiene dos años.

“Ya me faltaba poco para tenerlo. Eran como las dos de la tarde cuando aparecen dos personas que no eran de aquí, pero estaban acompañadas por una mujer de Añatuya. Por la tonada parecían porteños. Era un matrimonio joven, de unos 40 años”, recuerda María, con voz temblorosa, llena de miedos por revelar lo que hasta ahora había comentado sólo a su marido y a unas cuantas personas de su intimidad.

“La mujer que los acompañaba es una joven de Añatuya –prosiguió- “pero no la conozco. Yo sé que es de Añatuya, supongo que la chica debía trabajar en el hospital, pero no estoy segura”.

“Primero habló la chica que es de Añatuya. Ella me dijo: ‘Yo te veo que estás sola, parece que no tienes esposo, porque veo que nadie te está acompañando, y tener otro hijo se te puede hacer difícil. ¿No lo quieres dar al bebé?’. Ella me preguntó si lo quería dar, pero ahí nomás me dijo: ‘Si quieres plata, también hay’. Ahí nomás habló el hombre y me dijo que iba a ser una buena cantidad de plata”, expresó.

“Todo fue cortito: entraron, me preguntaron si quería darles el bebé y como yo les dije que no, se fueron rápido”, resumió María mientras acaricia las manitos de su hijo sentado en su falda, el mismo que fue pretendido por los porteños.

“Nunca hice denuncia ni nada, porque no quería andar en problemas y porque creía que no iba a pasar nada, porque de eso siempre se comentaba en Añatuya. Hasta ahí yo escuchaba que decían que pasaba, pero esa vez me pasó a mí”, señaló.

“A mí me ha dado un poco de bronca en ese momento, porque yo lo tuve (al bebé) nueve meses y por más que no tenga plata, que sea un poco pobre, yo a mi hijo igual lo voy a criar, como sea. No lo voy a vender ni lo voy a dar”, dijo la madre ya con voz firme.

Nota Fundación Adoptar

Esto ocurre, por cuanto las bandas hospitalarias, en uno de los métodos que utiliza es enviar a los compradores a que traten directamente con la mujer chequeda, por sus trabajadoras sociales como óptimas para ofrecerles la compra de sus hijos.

Clik acá para ver el caso de Juana, la otra mamá que tuvo que huir para que no le quiten su hija

Fuente El Liberal

Transcribió Julio César Ruiz