Encubriéndo a curas pedófilos

Publicado el 09/12/2010 por Julio César Ruiz

MÉXICO Diciembre del 2010

Observen como en la primera oportunidad, 18.02.2010, con apoyo de la Iglesia y de sus abogados, a pesar de la orden de detención, queda libre. Declara, que

Finalmente, el 09.12.2010,con pruebas contundentes sobre su responsabilidad como líder de una banda de producción de pornografía infantil, el juez emite una nueva orden de aprehensión y ante ello, se escabulle. En estos momentos está prófugo, no se sabe en qué lugar del mundo se encuentra, cuestión posible, obviamente por la colaboración de las estructuras eclesiásticas.

PROFUGO: Sacerdote mejicano Rafael Muñiz López, alias El Lobo Siberiano

MEXICO Giran orden de aprehensión en contra de cura pedófilo

México 18.02.2010

La Iglesia católica de Veracruz se congratuló por la liberación en la ciudad de México, del sacerdote Rafael Muñiz López, quien ayer fue exonerado por los delitos de delincuencia organizada y de pertenecer a una supuesta red de pornografía infantil.

El director de la oficina de Comunicación Social de la Arquidiócesis de Xalapa, José Juan Sánchez Jácome, informó que el sacerdote de la parroquia de San Pedro Apóstol abandonó ayer mismo el Reclusorio Norte (Reno) en la ciudad de México.

“El padre Rafael Muñiz López se encuentra muy contento por su liberación y por haberse comprobado su inocencia, aunque el desgaste físico, emocional y sicológico fue bastante considerable durante todo este proceso”, dijo.

El vocero eclesiástico agradeció a todas las personas que confiaron en su inocencia y que estuvieron al pendiente de su proceso jurídico, de manera particular, al gobernador Fidel Herrera Beltrán, así como al equipo de abogados que encabezaron la defensa jurídica.

El 17 abril de 2009, el padre y su hermano Francisco Javier Muñiz López fueron aprehendidos en esta capital veracruzanos por elementos de la Procuraduría de Justicia del Distrito Federal, que los acusaba de diversos delitos graves.

Ambos fueron trasladados a la ciudad de México, donde cumplieron 60 días de arraigo y el 16 de junio del año pasado, la PGJ capitalina dejó en libertad a Francisco Javier Muñiz López, pero consignó ante el juez 44 en materia Penal en el Distrito Federal al cura.

Al vencimiento del término le dictó auto de formal prisión y quedó internado en el Reclusorio Norte de la ciudad de México.

Dicho tribunal ordenó al juez de la causa dictar un nuevo auto en el cual lo exonere de todos los delitos graves, por lo que el juez 44 Penal en el Distrito Federal ordenó “la libertad inmediata por falta de elementos para poder procesarlo”.

México 09.12.2010

Padre Rafael Muñiz López

Un juez local giró una nueva orden de aprehensión en contra de Rafael Muñiz López, sacerdote católico, procesado por su responsabilidad en el delito de pornografía infantil.

Lo anterior luego de que el año pasado fue liberado por un juez por falta de elementos que los incriminaran.

El sacerdote está relacionado con una red de cirberpederastas, que intercambiaban pornografía infantil a través de diversas páginas web.

Miguel Ángel Mancera, procurador capitalino, confirmó que la dependencia a su cargo obtuvo una nueva orden de aprehensión en contra del sacerdote Rafael Muñiz López, alias Lobo Siberiano, por los delitos de delincuencia organizada y pornografía infantil en su modalidad de distribución.

Mancera detalló que una sala penal del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal determinó que había elementos suficientes para considerar que el religioso es probable responsable de la distribución del material pornográfico infantil, delito considerado como grave.

Por lo cual, ahora el sacerdote que se hacía llamar en la red como Lobo Siberiano, se encuentra en calidad de prófugo de la justicia, y es buscado en todo el país por las diferentes procuradurías y corporaciones policiales.

Cabe recordar que el sacerdote veracruzano fue capturado en junio del 2009 junto con cinco personas más que integraban la red de ciberpornografía infantil.

Cura Rafael Muñiz López, derecha de anteojos, en la primera detención

Escribió Julio César Ruiz