Ostentación del género presidencial

Publicado el 17/10/2009 por Julio César Ruiz

También cuando dijo que por ser mujer, sabía que todo le iba a costar más. Lo entendimos como un mensaje, como un compromiso, como una posibilidad política de restaurar, esos conceptos de desigualdad tan entronizados en un país machista como el nuestro.
También con ansiedad, con fe, con ilusión, nos preparábamos para concurrir a una entrevista que nos concedió, el 24.08.2006 a las 18 horas, cuando aún era Senadora Nacional, en la cual, le transmitimos el resultado de nuestras investigaciones y denuncias penales sobre el tráfico de bebés.
Le contamos y adjuntamos pruebas, sobre que el sureste de Santiago del Estero, continúa con un sangrado de un promedio de 12 bebés desaparecidos por semana y que, como segunda cuna de provisión de pequeños, entrega cómodamente y con inconmensurables ganancias en el mercado interno e internacional nuestros bebés para destinos desconocidos e inconfesables.
También le dijimos cómo están integradas, con nombre y apellido, más de 12 bandas de traficantes en Añatuya que continúan, con el soporte del Estado distribuyendo Partidas de Nacimientos por doquier.
Recordamos…esa mañana, estábamos contentos por la audiencia tan esperada. Alguno de nosotros se compró una camisa nueva, cambió su campera manchada en la panza por un saco prestado y se puso al cuello una corbata amarilla, disimulando con su mano el desflecado de la punta… hasta María, para ir coqueta, se gastó sin molestarse, unos pesos en la peluquera del barrio.
Llegó el día señalado. Por primera vez ingresábamos a la intimidad misma del Congreso de la Nación, ese edificio fabuloso que la mayoría de nosotros había visto tan sólo en fotografías hasta ese momento.
La ansiedad nos carcomía por dentro. Sentíamos la sensación, en orden a nuestro romanticismo recalcitrante, que íbamos a entrevistarnos con algo así como la superheroína Mujer Maravilla, dicho esto, como último escalón de la Posibilidad y del Poder Humanizado, Absoluto, Invencible y Solidario.
Para estos tiempos que corren, aún no hemos podido darle alcance, para preguntarle si se olvidó de lo que habíamos hablado
Estamos desahuciados, tristes y con una sensación de soledad tremenda e inaguantable..nunca podemos dar con ella…jamás la encontramos con tiempo…siempre está ocupada, o pasa de modo inesperado, en vuelo rasante, con su mirada firme pegada al horizonte, con el puño extendido, desafiante, dispuesta siempre a luchar por la Justicia y atendiendo presurosa la necesidad de cualquier miserable de la Tierra.

cristina-fernandez

Nos pareció increíble, casi como la realización de un sueño, escuchar que la Presidenta al asumir haya efectuado aclaraciones específicas respecto de su género.

También cuando dijo que por ser mujer, sabía que todo le iba a costar más. Lo entendimos como un mensaje, como un compromiso, como una posibilidad política de restaurar, esos conceptos de desigualdad tan entronizados en un país machista como el nuestro.

También con ansiedad, con fe, con ilusión, nos preparábamos para concurrir a una entrevista que nos concedió, el 24.08.2006 a las 18 horas, cuando aún era Senadora Nacional, en la cual le transmitiríamos el resultado de nuestras investigaciones y denuncias penales sobre el tráfico y la trata de bebés.

Le contamos y adjuntamos pruebas, sobre que el sureste de Santiago del Estero, continúa con un sangrado de un promedio de 12 bebés desaparecidos por semana y que, como segunda cuna de provisión de pequeños, entrega cómodamente y con inconmensurables ganancias en el mercado interno e internacional nuestros bebés para destinos inconfesables.

También le dijimos cómo están integrados esos grupos mafiosos, dándole nombre y apellido de más de 12 bandas de traficantes en Añatuya que continúan, con el soporte del Estado distribuyendo Partidas de Nacimientos por doquier.

Recuerdo…esa mañana, estábamos contentos por la audiencia tan esperada. Alguno de nosotros se compró una camisa nueva, cambió su campera manchada en la panza por un saco prestado y se puso al cuello una corbata amarilla, disimulando con su mano el desflecado de la punta… hasta María, para ir coqueta, se gastó sin molestarse, unos pesos en la peluquera del barrio.

Llegó el día señalado. Por primera vez ingresábamos a la intimidad misma del Congreso de la Nación, ese edificio fabuloso que la mayoría de nosotros había visto tan sólo en fotografías hasta ese momento.

La ansiedad nos carcomía por dentro. Sentíamos la sensación, en orden a nuestro romanticismo recalcitrante, que íbamos a entrevistarnos con algo así como la superheroína Mujer Maravilla, dicho ésto, como último escalón de la Posibilidad y del Poder Humanizado, Absoluto, Invencible y Solidario.

Para estos tiempos que corren, aún no hemos podido darle alcance, para preguntarle si se olvidó de lo que habíamos hablado

Estamos desahuciados, tristes y con una sensación de soledad tremenda e inaguantable..nunca podemos dar con ella…jamás la encontramos con tiempo…siempre está ocupada, o pasa de modo inesperado, en vuelo rasante, con su mirada firme pegada al horizonte, con el puño extendido, desafiante, dispuesta siempre a luchar por la Justicia y atendiendo presurosa la necesidad de cualquier miserable de la Tierra.

Escribió Julio César Ruiz

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