Madre…hay una sola

Publicado el 18 noviembre, 2012 por Julio César Ruiz

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Soy un hombre a los que llaman viejo. Soy adoptado y mi mamá, que ya murió, fue, es y será siempre mi mamá, mi única mamá. Aquella que me curó cuando estaba enfermo, aquella que me llevaba de la mano a la escuela para que no tenga miedo o me vaya a perder, aquella que compartió conmigo su patrimonio, su apellido, aquella que me enseñó a admirar un pájaro o una flor, aquella que me enseñó a multiplicar y a sumar.

Nunca ni ella ni yo necesitamos apelar a ningún órgano, físico ni lírico, para entender que ella fue, es y será mi mamá y yo su hijo, el más travieso y lloriscón.

Alguien inventó una manera extraña de nombrar esta relación y nos denominó…¡¡¡Hijos del corazón!!! Quizá haya sido alguien que en la desesperación por justificar no se sabe qué, creyó que esa frase unía, cuando en realidad, tan sólo diferencia, cuando en realidad tan sólo diciendo  mamá es suficiente y mejor.

Imaginemos, que a partir de ese amuleto discursivo, ahora hay hijos de la panza y otros del corazón, como si unos y otros no fueran lo mismo, como si la procedencia orgánica pusiera alguna diferencia entre unos y otros o como si hubiera dos formas de ser mamá.

Hijos del zapallo, hijos del repollo, hijos de París, hijos de la panza y del corazón…siempre necesitados de buscar un término que explique, un lugar físico desde donde aparecieron…. La panza”, un órgano tan ligado a la digestión y a la tal irremediable expulsión.

Recuerdo, cuando tenía 4 años, mis abuelos me decían que yo había nacido en un repollo. A los siete, me cambiaron la verdura y resultó que había sido de un zapallo. Pero, la verdad no tardó en llegar…en realidad me habían engañado, ya que los hijos los traía un pájaro alado desde París.

Como tengo siete hijos biológicos, advertí en estos años de papá que la única diferencia que puede haber entre unos y otros hijos, es que unos nacen de un parto y los otros llaman a las puertas de nuestras casas cansados de tanto caminar.

Escribió Julio César Ruiz